Diferencia entre asocial y antisocial

Los términos asocial y antisocial muchas veces se confunden o se usan del mismo modo no solo por su similitud sino por el significado que se les confiere. Lo cierto es que cada concepto representa diferentes actitudes o comportamientos del ser humano a pesar de tener a ciertos elementos en común.

El término antisocial se refiere a un tipo de trastorno psicológico que puede padecer una persona por el cual tiende a manifestar actitudes en contra de la sociedad. La persona antisocial es aquella que se opone a la sociedad, se opone a sus normas o reglas establecidas y busca revelarse.

El término asocial, en cambio, se utiliza para definir la actitud o comportamiento de las personas que no sienten interés por interactuar con otros. La persona asocial es aquella que rehuye al contacto con otras personas y a mantener relaciones sociales. Comúnmente esta persona prefiera estar sola o en compañía de unos pocos.

asocial.antisocialDos comportamientos diferentes ante la sociedad

La personalidad asocial a diferencia de la antisocial no constituye un trastorno psicológico. Se trata de una característica en la personalidad que la puede presentar cualquier persona e incluso resulta muy común. Las personas introvertidas y tímidas, son las que presentan esta actitud con maás frecuencia.

El asocial no encuentra interés en las demás personas e incluso le molesta tener que relacionarse con otros. Suele ser alguien que no disfruta de los espacios con multitudes y tiende a poner excusas o pretextos cuando debe realizar alguna actividad social.

El hecho de ser antisocial implica un comportamiento más agresivo o extremo que el asocial, ya que la persona siente el deseo de enfrentarse a esa sociedad que no acepta y deja en claro su desprecio hacia la misma.

La persona antisocial a diferencia de la asocial, no rechaza la interacción social sino a la sociedad en sí misma.

La persona asocial puede no estar integrada o relacionada con la sociedad de la que forma parte pero sin oponerse a ella. De hecho puede aceptar sin problema alguno las normas que rigen la sociedad en que vive, pero no encuentra motivación en unirse a ella.

Asocial y antisocial implican diferentes conductas

La persona antisocial padece un trastorno, conocido como trastorno de personalidad antisocial, y las conductas que manifiesta son muy diferentes a las de una persona asocial. En este caso el sujeto rechaza todos o algunos elementos de la sociedad y ese rechazo se manifiesta en un comportamiento muchas veces negativo, pesimista y violento.

La delincuencia y la rebeldía son dos comportamientos que se considera derivan de este trastorno. Lo mismo sucede con la falta de respeto a los mayores y el hecho de mantener actitudes desafiantes o que molesten a personas cercanas como fumar, beber o drogarse.

El comportamiento de la persona asocial se caracteriza, por ejemplo, por el rechazo a invitaciones a eventos sociales y la tendencia a mantenerse aislado en los grupos. Muchas veces la conducta asocial deriva de una personalidad inestable o con baja autoestima.