Diferencia entre madurez e inmadurez

Hablar de la madurez o inmadurez de una persona se relaciona estrechamente con su inteligencia emocional. Sin embargo, cada uno de estos conceptos cuenta con un significado y características propias que sirven para distinguirlos. Por eso es importante aprender a qué se refiere cada uno de ellos y en qué se diferencian.

¿A qué se le llama madurez?

La madurez se relaciona con la edad adulta, pero principalmente con la forma de pensar y actuar como tal. De esta manera, la madurez se relaciona con un proceder centrado, tener control sobre uno mismo, actuar con sabiduría y sensatez. Por lo general se dice que las personas maduras deben comportarse de acuerdo a su edad, aunque esto puede ser relativo.

A partir de lo que hemos mencionado cabe aclarar que la madurez se mide en base a nuestro comportamiento. Las cosas que decimos y hacemos demuestran nuestra inteligencia emocional y nuestro nivel de madurez. Sin embargo, el concepto de madurez no siempre se trata de algo definitivo y específico, ya que depende de diferentes factores.

La madurez e inmadurez hacen referencia a la edad y conducta de las personas.

¿E inmadurez?

En el caso de la inmadurez resulta todo lo opuesto a la madurez, se trata de una conducta inferior a la edad de uno. Por lo general se cree que alguien inmaduro actúa como lo hace un niño o alguien mucho menor a su edad real. La inmadurez consiste en no ser responsable de las acciones propias o las consecuencias que estas pueden tener.

De esta manera, la inmadurez también se relaciona con una forma de ser impulsiva y temeraria. Además de no considerar las consecuencias de sus actos, ni responsabilizarse por ellos, tampoco saben controlar sus emociones. Aunque la inmadurez se asocia normalmente con la niñez y adolescencia, también hay adultos que actúan de forma inmadura.

A partir de lo que hemos definido sobre ambos conceptos podemos señalar algunas diferencias notables. La madurez e inmadurez se relaciona con la edad de las personas, pero sobre todo con la forma en que estos actúan. Así, la madurez supone sensatez y responsabilidad, mientras que la inmadurez señala una conducta insensata e irresponsable.

Otras diferencias

Aunque la edad suele ser el factor determinante para medir la madurez o inmadurez de alguien no siempre resulta determinante. Esto quiere decir que algunas personas adultas no actúan de acuerdo a su edad, son claramente inmaduras. Y de igual manera puede ocurrir que algunas personas jóvenes actúan con madurez a pesar de su corta edad.

Teniendo esto en cuenta podemos decir que otro factor determinante en la madurez o inmadurez es la personalidad y las experiencias de cada individuo. Estos factores se encuentran ampliamente relacionados ya que influyen entre sí. A su vez, tanto la personalidad como nuestras vivencias tienden a forjar nuestras actitudes y conductas.

Considerando que la personalidad es el conjunto de cualidades y rasgos distintivos de una persona, esta influye en nuestras ideas y acciones. La personalidad también nos ayuda a adaptarnos a los distintos entornos y situaciones a los que nos enfrentamos. Por eso, las personas maduras se enfrentan a sus problemas y hacen cargo de sus responsabilidades, mientras que las inmaduras las niegan o escapan de ellas.

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