Diferencia entre oír y escuchar

Es muy común que términos de uso cotidiano se presten a confusión o sean usados de manera incorrecta. Oír y escuchar son dos palabras que pueden a simple vista resultar iguales, sin embargo se trata de dos conceptos que a pesar de tener su origen en el mismo órgano que es el oído, tienen significados totalmente distintos.

Oír es una acción que se realiza en el órgano del oído y consiste en percibir los sonidos externos. El acto de oír es algo involuntario. Una persona oye todo lo que recibe por medio de su oído ya sea que quiera o no hacerlo. A menos que una persona tape sus oídos con algún artefacto, siempre recibirá todos los sonidos que existen a su alrededor y siempre va a estar oyendo algo.

oir-escuchar

Oír y escuchar parecen representar lo mismo, pero tienen una gran diferencia

Escuchar, en cambio, está asociado a la atención o importancia que una persona le brinda a aquello que oye. Se trata de la respuesta ante los sonidos que son percibidos. Muchas veces se dice que escuchar es una capacidad que debe ser desarrollada, y no es algo natural como poder oír.

Un ejemplo muy común de ésto se da cuando, durante una conversación, una persona comienza a hablar demasiado o dice cosas que a su interlocutor no le interesan, entonces el otro puede seguir oyéndolo pero no lo escucha. Puede ser que no le interese lo que oye o que esté concentrado en algo diferente. Frases del estilo “No me estás escuchando” demuestran claramente el concepto de escuchar.

Un caso opuesto donde se demuestra la diferencia entre estos conceptos se podría dar durante un recital de música. Dos personas intentan hablar y una de ellas dice algo a la otra, la persona escucha tanto la música como la voz de su amigo. Mientras su amigo le habla sigue oyendo la música pero está escuchando a su amigo ya que le interesa lo que le dice.

Una persona siempre puede oír, pero no siempre escucha. Oír es, casi siempre, algo involuntario; escuchar en cambio depende de la voluntad de la persona.

Los términos suelen usarse como sinónimos, sin embargo son diferentes a pesar de asociarse ambos al oído. Por eso lo correcto, si se quisiera preguntar a una persona si le oye bien, sería decir: ¿Me estás oyendo?, mientras que si se desea saber si el otro presta atención a lo que se le dice, se le preguntaría: ¿Me estás escuchando?

Diferencia en el interés y la voluntad

Oír a diferencia de escuchar no implica que se entienda todo lo que se oye. Una persona puede oír a otra hablando en otro idioma o puede oír un ruido de algo que no sabe qué es. En ese caso al no interesarle o no comprender, simplemente oye y nada más.

El acto de escuchar implica voluntad y una conexión con lo que se está escuchando para interpretarlo y responder en consecuencia. Es por ello que escuchar es más complejo que oír e involucra muchos más factores: concentración, atención, tranquilidad y predisposición.

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