Diferencia entre inspiración y motivación

Si bien los términos inspiración y motivación se encuentran relacionados, ambos se refieren a cosas distintas. Por ello es importante aprender el significado de cada uno para evitar confusiones o usarlos de forma indistinta. Así podemos decir que la inspiración y la motivación representan distintos aspectos o momentos del proceso creativo.

¿A qué le llamamos inspiración?

La inspiración puede definirse como un proceso mental donde sentimos el estímulo de hacer algo. Por lo general, la inspiración se relaciona con la creatividad y cualquier forma de expresión artística. En este sentido, la inspiración podría describirse como el estímulo generado por una repentina lucidez que nos empuja a explorar o trabajar nuevas ideas.

Se relaciona en gran medida con lo que nos influye o motiva a hacer algo que nos gusta con energías renovadas. Podemos encontrar la inspiración en distintas fuentes, ya sea consumiendo otras cosas creativas, tomándonos un respiro al aire libre o de forma repentina. Así, la inspiración puede surgir de cosas, de otras personas, de ideas y hasta de sueños.

La inspiración y la motivación son momentos diferentes de una actividad o proceso creativo.

¿Qué es la motivación?

En el caso de la motivación, esta señala aquellas razones u objetivos que tenemos para actuar de cierta manera o hacer alguna cosa. Cuando decimos que tanto la inspiración como la motivación se encuentran relacionados es porque estimulan nuestro accionar. La motivación sin las intenciones o fines a los que apuntamos y nos llevan a actuar, a hacer alguna cosa.

Así, la motivación nos sirve de empuje, hace que nos esforcemos en la tarea que nos propusimos para cumplir nuestros objetivos. Podríamos decir que la motivación se traduce en la dedicación que le ponemos a las tareas que emprendemos. También la podemos describir como el deseo, el entusiasmo o la voluntad que nos hace actuar.

Resumiendo podemos notar algunas diferencias entre inspiración y motivación, y ciertas semejanzas también. Sin embargo, la principal diferencia entre estos conceptos radica en que la inspiración es un estímulo creativo, mientras que la motivación es el objetivo por el que hacemos algo. También podríamos decir que la inspiración es algo abstracto que nos entusiasma a hacer algo; la motivación es un estímulo más concreto.

Otras diferencias

Aunque podemos encontrar inspiración en numerosas fuentes, podemos clasificar a la inspiración de dos formas. Así, contamos con una inspiración activa y otra pasiva. La inspiración activa es el mismo estado de estímulo, de sentirse inspirado a crear algo. En cambio, la inspiración pasiva pasa más por una búsqueda de inspiración, buscar ideas en cosas que nos inspiran.

De igual manera vale aclarar que la motivación también puede surgir de diferentes factores o razones. Por lo general, la motivación se origina en los objetivos o metas que nos proponemos a la hora de hacer algo. Podemos encontrar motivación en obtener conocimiento, en ganar reconocimiento, lograr la fama o el éxito e incluso motivaciones económicas.

Y, al igual que la inspiración, la motivación también puede clasificarse en dos tipos; una motivación intrínseca y otra extrínseca. La motivación intrínseca se relaciona con nuestros propios deseos o el placer que sentimos al hacer algo. En cambio, la motivación extrínseca suele estar relacionada a razones externas para hacer alguna cosa.

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